martes, 14 de febrero de 2017

Huele a frittelle


 Hay una enredadera vespertina en tu rostro
 que crece silenciosa por el amor llevada
 hasta las herraduras crepitantes del cielo
                                                                                 Pablo Neruda



Venecia a mediados de invierno, las celebraciones navideñas dejadas atrás, se viste nuevamente de fiesta con los colores del Carnaval. 

El aire te envuelve impregnado de aromas de frittelle, especie de buñuelos - deliciosos -de muerte- rellenos de crema pastelera o chocolate o crema de manzana ... los más golosos y refinados los preparan aquí. No es aconsejable hacerlos en casa a menos que no quieras aumentar dos tallas en un solo día ...
                
Pero cuando tengas la oportunidad de venir a pasear a lo largo de los canales de agua, entre enero y febrero, no dudes en acercarte a una pastelería o a un café y probar una frittella. A mi me requetechiflan las que venden en el barrio del ghetto, la judería veneciana. Son de muchas variedades y enormes. La masa básica  está preparada con harina, huevos, azúcar, uvas pasas y piñones. Pero también pueden llevar fruta, crema pastelera y chocolate. Se fríen en aceite y van espolvoreadas de un velo de azúcar.



Hoy,  aromas de frittelle y chocolate,  besos de amor  y  la luz del día se alarga.
Se entrevé la primavera asomar desde este largo invierno.


miércoles, 25 de enero de 2017

Bajo la nieve




Había una vez un hotel que se erigía en un maravilloso lugar del centro de Italia donde la naturaleza es un prodigio. El corazón del Parque Nacional del Gran Sasso.
Bajo la nieve, la tierra tiembla una y otra vez. Insistentemente.
Un gigantesco alud de nieve sepulta la construcción.
Circunstancias imposibles y azares malditos se han cruzado allí.

Nieva sobre mojado.


Bajo la nieve, crecen flores eternas, y algunos supervivientes. Tres cachorrillos como de algodón fueron rescatados después de tres días bajo los escombros de cemento y hielo. 
Un rayo de sol.



sábado, 26 de noviembre de 2016

calabazas para un pasticho



aves blancas  en el río Sile
antes de las lluvias



Digo y repito:
mi poesía es un árbol. Y entre rama y rama,
entre hoja y hoja, solo la maternidad del tronco.
                                                                                         Adonis


 Lleva lloviendo varios días sin parar, apetece estar en casa.  Cuando salga el sol volverán a lucir los espléndidos colores matizados de la campiña.  Este otoño es más cálido de lo normal ... las flores de los setos perfuman el aire.

Me acurruco en mi lareira encendida,  a las cuatro oscurece.  Es tiempo de calabazas...



Preparo un pastelito de lasaña con calabaza y salchicha que es muy típico de este tiempo y está delicioso. Me gusta el nombre que le dan aquí: ‘pasticcio’, así que me quedo con su fonética y escribo como se pronuncia “pasticho”, queda muy chulo con la “ch” de salchicha y me suena muy bien. 
Se dice que la lasaña o “pasticho”  es expresión del sabor del  hogar italiano, de la familia reunida en un día de fiesta. Es un plato suculento, por tanto,  único,  no necesita añadir más nada...  
 La receta es de una amiga y la preparé asì:

                                  PASTICHO DE CALABAZA Y SALCHICHA




Ingredientes para  4 personas - (cantidades aproximadas):
Media calabaza redonda de tamaño pequeño

Una confección de láminas de lasañas (yo usé las verdes)
Tres salchichas frescas
Medio vaso de vino blanco
Besamel (un litro de leche / 3 cucharadas colmas de harina/ sal/ nuez moscada y pimienta)
Salsa de tomate - 100 gr.
Queso crema (tipo roviola) - 100 gr.
Pimienta, albahaca, sal, cúrcuma (opcional)


Eliminamos la piel de las salchichas y las desmenuzamos bien menudas. Las ponemos a dorar en el wok o sartén antiadherente, sin aceite, para que suelten toda la grasa que luego eliminamos. Después las volvemos a poner al fuego y las dejamos cocinar un cuarto de hora con el vino blanco hasta que se sequen.

Cocinamos la calabaza sin pelar en el horno o en una cazuela con un poco de agua en el fondo como he hecho yo, y en pocos minutos ya está blandita y entonces se escurre, se pela, se eliminan los hilos y pepitas y la pulpa se aplasta con un tenedor. 

Unimos la calabaza a las salchichas, salpimentamos y si se quiere ponemos un pellizco de cúrcuma. Después preparamos una salsa de tomate casera aromatizada con albahaca y la añadimos a la mezcla anterior y reservamos pues será el relleno de nuestro pasticho. Para que quede más rico  el relleno yo le añadí unos 100 gr. de queso fresco cremoso (roviola).
Preparamos un litro de besamel más o menos para extender un poco en el fondo del recipiente hondo y rectangular y  luego en todas las capas de lasaña hasta cubrir generosamente la superficie del pastel. Vamos alternando de esta manera:
1 - Un poco de besamel cubriendo el fondo de la bandeja de horno
2 -Una capa de tiras de lasañas crudas sin sobreponerlas
3 - Una capa del relleno de calabaza-salchicha-tomate-queso
4 - Una capa ligera de besamel
5 -  Se repite de nuevo: capa de lasañas + relleno+ besamel...

Hago tres pisos y termino con besamel y  con queso rallado. Cocemos en el horno precalentado a 180° durante unos 30- 40 minutos y después si se quiere se gratina otros 3 min. a la máxima potencia.
Se puede preparar la tarde anterior (como hago yo) y  dejar toda la noche en reposo para que se empapen bien las láminas crudas de lasaña con los ingredientes cocinados del relleno. Al día siguiente se cuece en el horno.


Es un plato saciante. Para que no resulte indigesto o pesado, mi secreto de “ligereza” está en que además de desengrasar la salchicha, la besamel la preparo siempre sin mantequilla, con los ingredientes  básicos que indico arriba (leche, harina ). Por lo tanto así es mucho más digerible y resulta igualmente sabroso.


Me ha gustado hacer este plato, aunque la verdad sea dicha si la tarde es soleada mejor salir a dar un paseo, pero en tarde lluviosa me he divertido en la cocina. 
                                                
                                        mañana me dicen que no llueve...

Feliz final de noviembre

viernes, 30 de septiembre de 2016

Impresiones de septiembre





Septiembre cae como la primera hoja dorada que toca la tierra. La belleza de septiembre está toda en el campo...
aún se siente la tibieza de los rayos de sol del final del verano que ya quedó atrás.



Impresiones de color verde amarillos,  aromas  de miel



Septiembre, luz dorada de las 7 de la tarde con el sol en el horizonte 



.
deja las playas  de Venecia en el sueño de invierno


 el acalorado verano  queda atrás como fuego fatuo...

cuesta arrancar, pero octubre espera y no hay vuelta atrás.









He encendido un ratillo mi lareira para dejaros un cariñoso saludo y una canciòn despidiendo a septiembre.





miércoles, 15 de junio de 2016

pancakes de cerezas para una mañana de junio


cerezos de Maróstica en abril


Me llegó la primavera
desde la rama del cielo
con cestas de estrellas
y racimos de aroma,
y platillos verdes
que siembran en la colina a la luna
pregonando.

                                    Mohammad Sabbag



Los japoneses  cada primavera  aman admirar el hanami o florecer de los cerezos y hacer picnic en los parques bajo los árboles hasta ver el caer de los pétalos que representa el tiempo que pasa...  debe ser realmente hermoso contemplar esa lluvia petalosa...

cerezos en flor en Japón
foto


Ahora en junio ya con el verano a las puertas las flores cándidas han dejado atrás aquella melancolía y se han transformado en redondas cerezas de un rabioso rojo que invita al mordisco. Una sigue a otra y cuando las últimas 15 cerezas quedan en el fondo del cesto te invito a probarlas en unos deliciosos pancakes. Los veo perfectos para un desayuno en una mañana dominical veraniega mejor si es tormentosa, con los cielos a punto de estallar como estos días. Ideales acompañados de espumoso cappuccino y servidos en la terraza-jardín o donde quieras y con quien quieras...

                                      PANCAKES DE CEREZAS 




Ingredientes:
Harina de repostería 150 gr.
Sal- un pellizco
Azúcar en polvo – 4 o 5 cucharadas (he puesto azúcar moreno)
Levadura - 2 cucharaditas
Huevos -2
Leche -100 gr.
Ricotta -100 gr
Cerezas -150 gr (unas 15 unidades)
Miel, canela para decorar

Tamizamos la harina junto al azúcar pulverizado, el pellizco de sal y la levadura. Mezclamos las yemas de huevo junto a leche y ricotta. Unimos esta crema resultante a la harina. Dejamos reposar un cuarto de hora . 

Mientras tanto lavamos, secamos y deshuesamos las cerezas y las cortamos en cuatro trozos que unimos a la crema precedentemente preparada. Por último incorporamos delicadamente las claras montadas a punto de nieve. Nos queda una mezcla bastante densa.
Ponemos a calentar una pequeña sartén antiadherente pincelada de mantequilla o aceite. Dejamos caer 4 cucharadas de la mezcla preparada y a fuego suave se cocina unos dos minutos por un lado, luego le damos la vuelta con una paleta de silicona y cocemos otro minuto más. Continuamos así hasta terminar la masa. A mí me salieron unas seis tortitas bastante esponjosas y gorditas.
Se sirven espolvoreadas de canela  y cubiertas con un hilo de miel o de azúcar glas, según los gustos.




Para mí encontrar los trozos de cereza dentro de los pancakes me resulta delicioso. Divertidos para desayuno o merienda también con té fresco o limonada.




Mientras escribo se cuela por la ventana el aire cargado de perfume de jazmines y tilos florecidos que abundan por todas partes. 

Algunos estudiantes preparan los últimos exámenes, pero la mayor parte de los críos ya colgó sus mochilas y repueblan las calles con su jolgorio en los días largos que comienzan. 

Tal vez sea por eso que Gabriel Miró decía que la felicidad huele a mes de junio...


                             
                                              




viernes, 20 de mayo de 2016

una nube de fresas a cucharadas



un olor de fresas silvestres 
en el aire tierno de amapolas...
brilla el sendero bajo las parras,
risas de niños tras el rojo tesoro
carnoso y dulce
que a ras de tierra la hierba esconde...



fiesta de la fresa y del espàrrago
en Farra di Soligo
Es tiempo de fresas en el campo y en la mesa. Fiestas dedicadas a este rojizo fruto se suceden en el mes de mayo por muchos pueblos de la campiña véneta. 
Fresas, espárragos y las primeras alcachofas.

 Y mi mente vuela entre zarzas y moras junto a los caminos hasta allá donde crecen las fresas silvestres...  aquellas horas de juegos y escuela... 

                           
El tiempo de fresas es  primavera de mayo, momento en que exhiben su mejor dulzor y sabor.

Mi postre de fresas se presenta en una copa o taza y aparenta un tiramisù pero no lo es ya que no le pongo ni huevos ni nata ni mascarpone. La crema es ligera y la hago con ricotta muy suave mezclada a crema de leche (leche espesada con un poquito de harina y aromatizada con canela y azúcar). En la superficie espolvoreo cacao amargo. Los sabores de chocolate con fresa  se casan muy bien,  pareja ideal...  No sabía qué nombre darle y al final me he decidido por el de nube de fresas.

 Nube de fresas en una copa 




Ingredientes: (cantidades aproximativas)
fresas: 200 gr. 
bizcochos pavesini o de soletilla
ricotta: 200 gr
leche: 600 ml.
harina: 2 cucharadas
azúcar: unas 4 cucharadas
aromas (cacao amargo, canela)



Antes de preparar la crema lavo y troceo las fresas.
Les pongo una cucharada de azúcar y un chorro de zumo de limón.

receta de la crema para unas 3 o 4 copas:

He puesto a hervir unos 600 ml de leche. Añado enseguida 2 cucharadas llenas de harina y con las varillas bato rápidamente para deshacer los grumos. Pongo también un pellizco de sal, otro de canela  y cuando se va adensando agrego  4 cucharadas de azúcar. Remuevo mientras hierve y dejo cocer unos 3 minutos. Apago el fuego y cuando enfría mezclo la crema de leche con la ricotta (o requesón suave) y ya está. Montamos el postre en estratos


Estratos:
1 -      Crema
2 -      Pavesinis o bizcochos de soletilla mojados en leche 
3 -      Crema
4 -      Fresas cortadas 
5 -      pavesinis
6 -      crema
7 -      fresas+ caco amargo espolvoreado por encima









si os gustan las fresas este postre, variante ligera del tiramisù, es muy sabroso


Fuera sopla un viento débil entre las hojas...

... al mirar las nubes, una alfombra de fresas ...

             un tappeto di fragole - Modà


felices dìas de mayo
besos !

miércoles, 4 de mayo de 2016

pastel cremoso de crepes verdes









La lluvia tiene un vago secreto de ternura,
algo de soñolencia resignada y amable,
una música humilde se despierta con ella
que hace vibrar el alma dormida del paisaje

                                                                                     
                                                                  Federico García Lorca


Se dice que las estaciones están desapareciendo,  o que las ha recogido todas el mes de abril.  Y mayo hasta ahora lleva el mismo camino: a las siete de la mañana cuando salgo al trabajo es invierno, a las diez es primavera, a mediodía  arde el verano, a las cinco llega el otoño y de nuevo el invierno de noche...  jeje exagero... pero ya se presiente que enseguida va a cambiar...

Lo que más me gusta de la loca primavera es el color de los campos y del cielo. Las nubes caprichosas cambian continuamente de forma y color. Hoy el cielo estaba como partido en dos: azul al este y negro-violeta amenazando tormenta al oeste. Y no sé por qué me pone de buen humor ese cambio que se avecina.  También me agrada la sorpresa de ver brotar de la tierra del jardín esas flores que nadie plantó y germinaron en lugar de la hierba...

Y gracias al fresco no da pereza cocinar ni encender el horno. Este plato que propongo hoy me gusta mucho, porque es facilito y resultón, lo preparo el sábado o una tarde para el día siguiente. Se trata de unos crepes rellenos de crema de espinacas, pero también son exquisitos con crema de espárragos, de setas o  lo que se quiera,  yo los envuelvo como paquetitos, y luego los cubro con una capa de besamel clara y ligera (la hago solo con leche y harina, sin mantequilla) y los ponemos a gratinar al horno unos minutos y queda como un pastel- lasaña. Es una especialidad muy típica de esta zona, las crespelle gustan a casi todos. Yo lo propongo tomar como plato único acompañado de verduras salteadas solas o con legumbres.

        

     Pastel de crepes verdes



Ingredientes: (salen unos 12 crepes en sartén mediana)

·         Masa de los crepes:
2 huevos
Harina 200 gr.
Leche 500 ml
Aceite para untar la sartén
Pellizco de sal+pellizco de azúcar

Batimos los ingredientes hasta formar una masa amalgamada. La dejamos reposar  una media hora fuera del frigo.

·         relleno:
500 gr. espinacas(o espárragos o cualquier verdura)
850 ml de besamel (hecha con leche y dos cucharadas colmas de harina, sal y nuez moscada)
Queso tipo gorgonzola u otro cremoso/ queso rallado

Mientras reposa la masa de los crepes preparamos el relleno de crema verde: hervimos las espinacas en poca agua con pizca de sal y las escurrimos. Las unimos a una parte.de besamel y las picamos con la batidora para reducirlas a crema. Podemos ponerle a las espinacas un poco de jamón picado o queso cremoso tipo gorgonzola para darle un sabor más decidido y robusto, es como lo prefiero.

Cocemos los crepes : pincelamos el fondo de la sartén mediana con unas gotas de aceite o mantequilla. Cuando está caliente vertemos un cucharón de la masa reservada y giramos la sartén en redondo, dejamos cocer dos minutos por cada lado. 

A continuación rellenamos los crepes poniendo en el centro de cada uno una cucharada o dos del relleno de crema verde. Lo cerramos a modo de paquetito o si se prefiere de pañuelo. Repetimos la operación.
Por último en una fuente rectangular alta de horno (como para lasaña) vertemos una capa fina de besamel en el fondo y sobre ella vamos colocando los paquetitos de crepes rellenos bien pegados unos a otros. Sobre ellos echamos toda la besamel sobrante que los cubra y queso rallado por arriba. Horneamos a 180°C x unos 20 minutos para cocinar el pastel

y aunque no resultan  vistosos en las fotos, la verdad, considero que son una suave delicia supercremosa.


una vez más el tiempo me ha volado deprisa llevándose abril sin casi enterarme, quisiera frenarlo un poco...
deseo que paséis felices dìas de mayo, mes de perfumes floreales por este lado del mundo,
en cualquier caso, no dejéis de mirar en campos o jardines esa flor casi invisible...

chusa